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Colchón refrigerante para mascotas: ¿lujo o necesidad?

Con el verano llega la playa, las vacaciones, los días largos, el buen tiempo… y el calor, algo que no solo afecta a las personas sino también, y muy especialmente, a nuestras mascotas peludas. Para combatirlo existen muchos métodos; hoy hablaremos de uno de ellos: el colchón refrigerante para mascotas, algo que para según quién podría parecer un lujo pero que, si tenemos mascotas y después de leer este post, entenderemos bien por qué es un accesorio para perros y gatos más necesario que lujoso, y no solo nos referimos a su precio.

Colchón refrigerante para mascotas: contenidos

Y no solo para el verano: un colchón refrigerante nos puede venir bien en cualquier época del año, también en invierno, cuando las calefacciones y los sistemas de climatización, que están pensados para humanos, afectan negativamente a nuestros perros y gatos (especialmente perros y gatos de pelo largo). 

Un colchón refrigerante para mascotas no es más que una alfombra fría, una cama refrigerante destinada a mascotas. El nombre, por sí solo, parece más de lo que realmente es: no se trata de un colchón al uso, sino la mayoría de las veces una espuma o bloque de gel cubiertos con un envoltorio plástico, que cuando está preparado (y ahí radica una de las principales diferencias entre colchones refrigerantes: su modo de recarga), transmite frío a nuestra mascota.

Tipos de colchón refrigerador para perros y gatos

Como avanzábamos, existen muchos tipos de colchones refrigeradores para mascotas. La calidad de sus materiales marca una diferencia importante entre cada tipo de colchón, y su precio otra. Pero esta no es (solo) la categorización de las mantas enfriadoras de la que queremos hablar hoy, ya que la calidad de los materiales y el precio del colchón son cosas perceptibles; en cambio, sus métodos de enfriamiento y recarga no saltan tanto a primera vista, y en este caso se trata de un tema crucial.  

La alfombra fría para perros más simple y sencilla

El primer tipo de colchón refrigerante es, a primera vista, un simple trozo de felpudo, aunque como veremos en realidad es mucho más que esto. Con un funcionamiento muy sencillo, está elaborada con materiales absorbentes, y para usarla simplemente hay que remojarla y escurrirla, de modo que quede húmeda (no debe gotear). Listo. Cuando se evapore toda el agua, la alfombra fría se pondrá rígida y habrá que volverla a humedecer. Su efecto suele durar unas 4 horas.

Su mantenimiento es simple, no requiere de cuidados especiales y se puede lavar a mano: enjabonado, cepillado, aclarado, escurrido… ¡y lista para usar! Cuando nuestra mascota se estira sobre ella, la alfombra absorbe el calor que desprende su cuerpo; dependiendo del tamaño del perro o el gato, su temperatura corporal puede descender entre 6 y 10 grados centígrados. Se recomienda que antes de manipular el producto se humedezca a fin de aportar flexibilidad, ya que en seco puede romperse.

Debemos aclarar que este tipo de alfombras de refrigeración para mascotas son las que, por lo general, peores resultados ofrecen si tenemos en cuenta las opiniones de clientes y consumidores. A su favor, tienen que son mantas muy ligeras, transportables, e incluso se pueden dejar en la nevera o el congelador tras remojarse para mejorar sus propiedades refrescantes. Se pueden encontrar por menos de 10 euros en cualquier tienda de mascotas online

Camas refrigerantes para perros: una solución más sofisticada

El otro producto recomendado, la cama refrigerante para perros, también ha sido diseñada para hacer bajar la temperatura corporal de nuestra mascota pero, además, para proporcionarle una sensación extra de confort al ser más gruesas y contener materiales blandos en su interior. Y lo mejor no es eso.

Este tipo de cojín enfriador funciona simplemente por contacto con el cuerpo de nuestra mascota: su peso rompe las moléculas de gel que hay en su interior y estas liberan una temperatura inferior a la del cuerpo de nuestra mascota (pueden reducir su temperatura corporal en un rango de 5 ºC a 10 ºC en función de su calidad). Esta clase de colchón refrigerante no necesita recarga de ninguna clase: se recarga solo después de un tiempo corto (unos 15-20 minutos) de no ser utilizado, dejándolo a temperatura ambiente

Se puede acelerar el proceso de recomposición de las moléculas introduciéndolo en el frigorífico, una práctica que no debe realizarse sin medidas higiénicas de protección, como lavar el colchón refrigerante y meterlo en una bolsa hermética antes de introducirlo en la nevera, donde estarán nuestros alimentos. Lavar el cojín enfriado suele ser muy sencillo, ya que está recubierto con un envoltorio plástico, resistente y hermético que facilita su limpieza y su secado.
Se debe guardar siempre en un lugar fresco, alejado de los rayos solares. Extremar la precaución si vuestra mascota tiene la costumbre de mordisquear, puede dañar la superficie, al igual que los objetos punzantes y verter el gel (que no es comestible, pero por lo general tampoco es tóxico).

En todos los casos y dado su coste (los mejores colchones refrigerantes no suelen superar los 30 euros), sería aconsejable tener dos unidades, de manta enfriadora para perros, especialmente si nuestra mascota es un perro de tamaño grande (por lo general, todos los cojines enfriadores están pensados para perros de tamaño medio o pequeño). Y aún queda lo mejor: este tipo de colchonetas refrigerantes no solo están indicadas para mascotas, también son ideales para nosotros, humanos, especialmente si adolecemos de dolores musculares agudos. Al no tener que humedecerse no dejan goteras, ni marcas, ni mojan la ropa o la tapicería… se recargan solas y las podemos llevar a cualquier sitio, incluso a la oficina, a la playa o al campo.

Recomendaciones

Por lo general, este tipo de colchones refrigerantes requieren más cuidados que las mantas enfriadoras del primer apartado de este post, pero con seguir unas pocas indicaciones será suficiente para conservarlo en un estado óptimo y que perdure.

  • No exponer directamente a los rayos solares.

  • No permitir que la mascota arañe o mordisquee.

  • Guardar en lugar seco y fresco.

  • No almacenar junto a objetos punzantes, como collares, correas, cepillos...

  • No usar si la superficie está dañada.

  • No lavar a máquina.

Bien, pues hasta aquí llega nuestra breve explicación de los dos tipos principales de colchón refrigerante para mascotas que existen en el mercado. Esperamos haberte ayudado a comprender que en ningún caso disponer de una manta enfriadora perros se trata de un lujo o un capricho, sino de algo útil y necesario (especialmente en verano), y que su precio tampoco será una excusa para no tener algunos de estos accesorios para mascotas en nuetsras casas. Nos vemos pronto. Hasta entonces, si quieres, comenta esta entrada o compártela con quien te apetezca. ¡Un abrazo animal y gracias por leernos!

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