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Alimentación de los gatos: ¿mejor pienso o comida húmeda para mi gato?

Esta es una de las grandes dudas sobre la alimentación de los gatos que seguramente habremos tenido alguna vez. ¿Es mejor la alimentación húmeda o el pienso para mi gato? Hoy trataremos de arrojar algo de luz sobre la cuestión, y ya avanzamos que no habrá ganadores ni perdedores de la (supuesta) disputa.

Alimentación de los gatos: contenidos

En primer lugar, creer que los gatos pueden comer de todo es caer en una grave equivocación. Los gatos son animales carnívoros, y lo son en términos absolutos. Por lo tanto, si te preguntabas sobre la alimentación de los gatos y si estos podrían comer lo mismo que perros o humanos, la respuesta es tan inmediata como drástica: rotundamente NO.

Qué pueden comer los gatos (y qué no deberían comer)

Los gatos son carnívoros estrictos y, por tanto, necesitan carne para subsistir. A diferencia de los perros, que son animales omnívoros (aunque el grano tampoco les siente bien y sea bueno mantener una dieta grain free, por ejemplo, en los perros no es un asunto tan vital), los gatos no digieren bien muchos alimentos de origen vegetal. Es más, algunos vegetales y frutas pueden ser altamente peligrosos para ellos. 

Alimentos que jamás debería comer tu gato

  • Ajo y cebolla: pueden provocar anemia, ya que atacan a los glóbulos rojos del gato y los destruyen.
  • Aguacate: el persin es una sustancia tóxica procedente de hongos y presente en el aguacate; puede llegar a causar vómitos, diarreas y dificultades respiratorias, además de provocar acumulación de líquidos en los tejidos del corazón pudiendo causar la muerte.
  • Uvas: y con ellas también las pasas pueden ocasionar una grave insuficiencia renal.
  • Limón: venenoso en algunas razas de gatos e indigesto o incluso tóxico para la mayoría de ellas. Puede causar vómitos y diarreas. También deben evitarse el pomelo y la lima, por los mismos motivos que el limón.
  • Higos y naranjas: deben evitarse ya que contienen psoraleno, una sustancia tóxica para los gatos.
  • Nueces: especialmente peligrosas, ya que una intoxicación causada por nueces puede detectarse al cabo de 12 horas de su ingesta. Pueden ocasionar vómitos, diarreas y temblores. Las nueces de macadamia también deben evitarse.

A parte de estas frutas y verduras (cuidado, la lista no es exhaustiva), podríamos añadir de un modo generalizado las piezas de fruta o verdura más maduras, ya que su alto contenido en azúcares y la más que probable presencia de hongos en ellas podría perjudicar a nuestro gato. También los tallos, las hojas y sobre todo las semillas de algunas frutas son especialmente peligrosas, ya que contienen cianuro, una sustancia letal.

A esta lista habría que añadir los cereales, o buena parte de ellos (en especial, se deben evitar los alimentos que contengan cereales con gluten). El arroz es uno de los pocos cereales que el gato puede digerir, eso sí, bien preparado y cocinado. Los alimentos grain free (sin cereales) nos previenen de los graves inconvenientes que causa el gluten en la dieta de nuestros queridos felinos.

En general, en la alimentación de mascotas debemos aplicar el sentido común y recordar que los gatos domésticos provienen de sus parientes los gatos salvajes. Por ello, deberíamos observar los elementos que componen el menú habitual de estos animales y evitar aquellos ingredientes que no caben en la dieta felina, como cereales, o muchas de las verduras y las frutas que consumimos los seres humanos y otras mascotas, como los perros. 

No obstante, algunas frutas y verduras sí que pueden ser consumidas por los gatos; es más, les aportan beneficios importantes.

Frutas y verduras con beneficios para la alimentación de los gatos

  • Calabaza, boniato y batata (o patata dulce): su contenido en fibra facilita la digestión. Es importante incluirlas en la dieta de los gatos, previamente y adecuadamente cocinadas.
  • Brócoli: aunque en exceso puede ocasionar gases y flatulencias, el brócoli hervido aporta grandes beneficios a nuestros felinos. 
  • Guisantes: ricos en vitaminas, fibra y minerales, también deben cocinarse.
  • Lechuga: en proporciones justas, las hojas de lechuga (cruda) también aportan beneficios si se incluyen en la alimentación de nuestro gato. 
  • Arroz: uno de los pocos cereales que, adecuadamente hervido, podemos dar a nuestro gato sin preocuparnos por su salud. Al contrario: si tu gato sufre problemas intestinales puntuales, puedes darle un poco de arroz hervido con pedacitos de pavo o jamón cocido. Eso sí, antes consulta a tu veterinario.
  • Plátanos: aportan un suplemento extra de potasio que les es muy beneficioso. Eso sí, siempre en las proporciones adecuadas y sin pasarse.
  • Granada y frambuesa: otras de las frutas que sí se pueden incluir en la dieta de los gatos. Es más, algunos de los mejores productos de alimentación para gatos del mercado las incluyen.
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El pack de 4 variedades de Schumsky Nature, por ejemplo, incluye arroz, granada y pulpa de manzana entre sus ingredientes.
Alimento húmedo para gatos AntiForte Best Beef
La comida húmeda para gato AntiForte Pure Nature Best Beef, a parte de un 97% de carne de vacuno, incluye batata y frambuesa entre sus ingredientes.

La humedad de los alimentos para gatos, un asunto clave

Siguiendo el hilo de lo comentado antes sobre los paralelismos entre la alimentación de los gatos domésticos y la de los gatos salvajes, debemos tener en cuenta, también, que al ser la carne fresca la base de su dieta (como sabemos, son cazadores excelentes), los felinos en libertad se benefician a un mismo tiempo de los nutrientes que les aporta la carne acabada de cazar y del agua que esta contiene.  

La carne de presa de felino recién cazada posee aproximadamente un 70% de humedad, unos niveles que deberían mantenerse en la alimentación de los gatos domésticos. Evidentemente, la comida seca o el pienso quedan muy lejos de satisfacer estos mínimos de hidratación, por lo que un gato alimentado exclusivamente a base de alimentos secos puede sufrir deshidratación permanente, algo que podría acarrear problemas más graves, como afecciones renales, formación de cristales en vías urinarias…

Compensar la falta de humedad de los alimentos secos

Compensar la escasa humedad del pienso para evitar la deshidratación de nuestra mascota es realmente difícil. Para gatos que mantienen una dieta basada en pienso o alimentos secos, se calcula que por cada 5 kilos de su peso deberían consumir unos 300 ml de agua al día, esto equivale a un buen tazón de agua.

Por ello, es fundamental que tu gato cuente siempre con abundante agua limpia: ya sabes lo escrupulosos que llegan a ser… ¡y con razón!

Las fuentes de agua son un accesorio básico para garantizar el acceso permanente a agua limpia
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Pienso versus alimento húmedo para gatos: verdades y mitos

Sobre los alimentos húmedos para gatos circulan muchos mitos, pero hoy nos centraremos solo en 2 de ellos: 

Mito 1: «La comida húmeda para gatos les engorda» 

  • No es así, o más bien no debería serlo, a priori. Un buen alimento húmedo (volvemos de nuevo a la importancia de la calidad) saciará antes a nuestro gato gracias a su alto porcentaje de agua (un 70% aproximadamente), conteniendo las mismas calorías que su equivalente en pienso. O sea, al contrario de lo que mucha gente cree, la comida húmeda de calidad no solo no engorda, sino que puede ayudar a equilibrar la dieta y controlar el peso en gatos obesos. No obstante, y como siempre, debes consultar a tu veterinario antes de tomar una decisión sobre la dieta de tu felino.

Mito 2: «Los alimentos en lata solo sirven de propina o como extra en la alimentación de nuestro gato» 

  • De ningún modo es así, o no debería serlo. Por sus características, el alimento húmedo de calidad está perfectamente indicado para cubrir las necesidades alimentarias de los gatos; eso sí, insistimos: tiene que ser comida buena, de calidad. Tiene que ser un alimento completo y equilibrado. Si es así, y como hemos visto, una dieta que integre la comida húmeda en la alimentación de los gatos será altamente beneficiosa para tu gato .
Siendo así las cosas, te preguntarás: ¿por qué no hacer que la dieta de mi gato consista solo en comida húmeda y fuera problemas? Pues bien, no todo es blanco o negro… y menos en lo que la alimentación de los gatos se refiere.

Equilibrio: la primera clave para alimentar bien a tu gato

Efectivamente, como en tantas otras cosas en la vida, también en lo que concierne a la alimentación de los gatos, el equilibrio es la clave. La comida húmeda, como hemos visto, presenta ventajas importantes frente al pienso. Pero también alberga algunos inconvenientes.

Desventajas de la comida húmeda para gatos

  • El alimento húmedo es más caro que el alimento seco.
  • Su conservación es más compleja: se trata de producto perecedero, por lo que resulta necesario emplear el frigorífico para su conservación y el microondas (o algún recipiente de cocción) para su preparación. Una vez desprecintada la bolsa o la lata de comida, debe consumirse en pocos días.
  • Su almacenamiento también es complicado, si lo comparamos con la comodidad que ofrecen los sacos de pienso.
  • La comida húmeda es blanda, por lo que dificulta la higiene y el mantinimiento de una buena salud bucodental, fundamental para prevenir afecciones más graves, como las de orden renal o digestivo. 

En conclusión, y siempre que tu veterinario no te oriente en otro sentido más adaptado a tu caso concreto, lo más recomendable para la buena alimentación de los gatos es combinar el pienso con el alimento húmedo en la proporción que estimes más adecuada (siempre de acuerdo con tu veterinario, nunca dejaremos de insistir en ello).

Es importante, también, incluir algún tipo de chuchería o de snack para gato que sea de cierta calidad, y que además de entretener a tu gato sirva de aliado en su higiene bucodental.

Alimentos de calidad: una cuestión de principios

No podíamos terminar sin antes insistir una vez más en la importancia de seleccionar una buena comida para tu gato. Eso no significa que deba ser la más cara, por supuesto que no, aunque tampoco será la comida más barata del mercado, la mayoría de las veces. Sea como sea, la cuestión es evitar que lo barato termine saliendo caro, tanto en términos económicos (veterinarios, medicamentos…) como emocionales (es evidente por qué).

 

 

Cómo diferenciar la comida para gatos de calidad

  • Un pienso o un alimento húmedo de mala calidad, con excesivos carbohidratos, cereales con gluten o más grasas de la cuenta puede desencadenar graves trastornos digestivos y renales. Debe, por tanto, considerarse un alimento deficiente

  • También deben descartarse los piensos y comida húmeda hechos a partir de subproductos y harinas (cenizas) de subproductos (desechos de mataderos y fábricas de elaborados para consumo humano y animal). Debido al bajo aporte nutritivo de estos ingredientes, los alimentos de baja calidad deben incorporar un gran número de aditivos, que suelen ser los más económicos y de peor calidad, y rellenos que complementen el pobre aporte alimenticio del pienso; rellenos que suelen tener un alto contenido en gluten (cereales), que convertido en azúcares favorece la obesidad y el desarrollo de diabetes.
  • Los alimentos de calidad contienen un porcentaje importante de carne fresca entre sus ingredientes. No más de un 8% de cenizas, un mínimo de 25-30% de proteínas y un máximo del 10% de grasas.
  •  Los alimentos de baja calidad no están elaborados con carne y músculo de animales, sino a partir de desechos. La taurina, esencial para el correcto funcionamiento del cerebro, el corazón y el resto del complejo muscular del gato, es un aminoácido que solo está presente en los alimentos elaborados con ingredientes frescos y carne de calidad. Un alimento para gatos con menos de un 0,2% de taurina en su composición debería descartarse.
  • Como la taurina, los gatos tampoco son capaces de producir por sí mismos otro aminoácido esencial, la arginina, que deben obtener de su alimentación. Una carencia de arginina puede conllevar una hiperamoniemia (intoxicación por amoníaco): la arginina participa en el proceso de síntesis del amoníaco en orina; al ser deficitaria, los niveles de amoniaco se disparan, pudiendo causar el coma e incluso la muerte.
 
En conclusión, combina alimentos húmedos para gatos con pienso y alimentos secos, pero que sean todos de calidad. Y no te olvides de garantizar a tu gato el acceso a agua limpia en todo momento. Es un asunto vital. En resumen, con la alimentación de los gatos, no te la juegues.

En la sección de alimentación para gatos de nuestra tienda para mascotas online encontrarás una amplia selección de comida húmeda, pienso y complementos alimenticios de distintos tipos y clases, pero siempre con un mínimo de calidad garantizado. Porque al fin y al cabo, en lo que a alimentación de los gatos se refiere, ya hemos visto que lo que más cuenta es la calidad de los productos. En fin, hasta aquí hemos llegado. ¡Muchas gracias por leernos y hasta pronto!

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